Valserrano Crianza

  • Valserrano Crianza
  • Productor: Viñedos y Bodegas de la Marquesa
  • Tipo: Tinto
  • Denominación de Origen Calificada Rioja (+ información)
  • Añada: 2015
  • Variedad: 95% Garnacha y 5% Mazuelo
  • Crianza:
    16 meses en barricas bordelesas de roble francés y americano
  • Grado alcohólico: 14,5%  Vol.
  • Temperatura de Servicio: 16º
  • Evolución: 2024

La Cata

Por Enrique Calduch

 

 “Valserrano Crianza es un vino de una gran intensidad aromática, con una madera muy bien integrada, con características frutales y mucha fuerza y energía”

LA BODEGA DEL MES

Valserrano, la tradición centenaria de los grandes vinos

La firma se llama Viñedos y Bodegas de la Marquesa, su marca de vino más importante es Valserrano, que están entre los mejores de toda la D.O. Rioja, y su historia es apasionante. La bodega se funda en 1880, es decir que está a punto de cumplir los 140 años, y perteneció y posteriormente siguió en el movimiento que fue llamado el “Medoc Alavés”.

En la época de su fundación, el marqués de la Solana, Francisco Javier Solano y Eulate, era propietario de una importante extensión de viñedos, unas 33 hectáreas, y producía bastante vino que elaboraba en un calado o bodega subterránea. Era un vino de cosechero, joven, el típico de la zona entonces. La mayor parte de las viñas, así como la bodega y la casa solariega están en el pueblecito de Villabuena de Álava. Por aquella época los vinos de la Rioja Alavesa, eran bastante flojos, y la Diputación de Álava ideó un plan. Burdeos era la capital del vino de calidad, sobre todo su zona del Medoc, donde entre otras cosas envejecían sus vinos en barricas de roble. La Diputación decidió contratar a un enólogo especialista del Medoc, Jean Pineau, cuya misión sería enseñar a los bodegueros locales a elaborar de esa manera para producir vinos de buen nivel. Los vinos del Marqués de la Solana entraron en el movimiento con entusiasmo, ampliaron los calados, compraron barricas, envejecieron, embotellaron y participaron con éxito en certámenes internacionales.

Con el tiempo la experiencia fracasó, porque la mayoría de los pequeños viticultores no disponían de suficientes medios para financiar las inversiones ni la capacidad de comercialización que era necesaria. Pineau se quedó cesante, aunque enseguida fue contratado por Marqués de Riscal para ponerle al frente de su bodega. El 1902 la filoxera llega a Rioja y destroza los viñedos de la zona, incluidos los del marqués de la Solana; pero no es él, sino su hija María Teresa Solano, que no heredó el título pero sí las propiedades de Villabuena, la que hace frente a la situación y comienza otra vez de cero, con la replantación y la elaboración. Una de las grandes mujeres de la historia del vino español.

Le cambiaron el nombre a la bodega, ya que no era del marqués, y pasó a llamarse S.M.S. los apellidos de la familia, aunque por la zona todo el mundo la conocía como la bodega de la Marquesa. A partir de los años setenta la bodega se modernizó mucho, pero fue con la llegada de Juan Pablo de Simón, en los ochenta, su actual propietario, nieto de María Teresa y biznieto del marqués, cuando da su gran salto adelante. En 1997, en homenaje a su abuela le cambia el nombre por Viñedos y Bodegas de la Marquesa. Los hijos de Juan Pablo, la quinta generación de la familia, ya están trabajando con él en la bodega.

La marca es Valserrano y hacen la línea tradicional de crianza, reserva y gran reserva. Excelente su punta de lanza el Crianza del 2015, franco, directo, con ricos aromas frutales y especiados en nariz; en boca es sabroso y equilibrado. El Reserva del 14, con 24 meses en barrica deja esas notas de buena crianza sobre una base de fruta muy madura. En boca con potencia y estructura, pero fresco. El Gran Reserva es un paso más en la elegancia conservando mucho la fruta. Tienen además un vino de finca, el Valserrano Finca Monteviejo, el alta gama de la casa. Complejidad y clase es su definición en nariz, elegante, maduro, fruta, flores, especias, todo muy bien conjuntado. La boca potente, seria, muy larga. También cuentan con otro vino especial, El Ribazo que sería un reserva, donde dominan los frutos rojos y los tonos de la madera como el cacao y los torrefactos. Muy buena boca con nervio y energía. Y para terminar también tienen blancos; uno es un fermentado en barrica muy razonable y el otro, algo realmente espectacular, un gran reserva del 2009, único y complejísimo, donde hay herbáceos, pero también frutos secos, cítricos; y una boca glicérica, grasa, aterciopelada. Es uno de los grandes blancos riojanos.